Todo comienzo de año viene cargado de una larga lista de propósito. Despreocúpate y mejor ocúpate con estas actividades para que pongas manos a la obra este 2016

1. Disfruta de los retos

Los seres humanos disfrutamos más del esfuerzo productivo que de el descanso; si a una persona apasionada por su vocación le preguntas si prefiere unas vacaciones o un proyecto retador invariablemente preferirá elegir algo que le represente una provocación emocionante. El reto personal es lo que hace que un trabajo deje de ser una obligación y se viva como un logro significativo, una historia que nos enaltezca.

Los miembros de un equipo de alto desempeño tienen en común la capacidad de gozar un trabajo bien hecho y de alinear las demandas del negocio a sus  metas de crecimiento personal.

2. Define sus propios objetivos

Los entornos de trabajo colaborativo demandan equipos de personas capaces de crear sus propios objetivos comunes y alinearlos a los del negocio. Un equipo de alto desempeño sabe llegar a la meta y superarla, no sólo en términos de negocio, sino también en su calidad de equipo. Saben que las relaciones humanas son maleables y que la forma en que nos relacionamos forma alianzas de valor que nos permiten compartir nuestros propósitos y crear relaciones de apoyo mutuo en el tiempo.

3. Comparten las historia de su éxito

El alto rendimiento se mide en términos humanos, mide la calidad de nuestras relaciones, de nuestra comunicación, nuestra cooperación y la complementariedad de nuestras fortalezas. Al final de un proceso de alto rendimiento, los miembros de un equipo se enorgullecen de sus logros e identifican con precisión el aporte que cada miembro ha tenido en el resultado. Son corresponsables del logro y entre ellos mismos reconocen y celebran sus alcances. Se convierten en un referente de calidad para la organización.